Estudios recientes han comprobado que la actividad sexual en el hombre aumenta después de practicarse una vasectomía, ya que no tiene que preocuparse por el uso de anticonceptivos.
En el momento de realizarse la operación, los instrumentos quirúrgicos no se acercan a ninguno de los nervios responsables del placer y los orgasmos, por tanto no afecta de ninguna manera las futuras erecciones del paciente.
De igual forma, la hormona testosterona que es producida en los testículos y que es la que impulsa el deseo sexual tampoco es afectada por este procedimiento, manteniendo su líbido a salvo.






